"El
objetivo laboral de cada uno es como el objetivo espiritual aplicado al
dinero: la mayoría de las personas crece con la arraigada convicción de
que es pretencioso aspirar a desarrollar la actividad para la que se
está más capacitado y que encima te paguen por ello. Por este motivo,
muchos terminan realizando un trabajo que detestan, dedicándose a lo que
aman de forma esporádica, en el poco tiempo libre del que disponen, o
simplemente acaban por resignarse y no dedicarle tiempo. Sentir
resentimiento por el trabajo que se está obligado a desarrollar o que no
se haya elegido basándose en las propias actitudes, contribuye a
incrementar el resentimiento también en los demás aspectos de la propia
vida. Esta situación conduce, en muchos casos, a la aparición de estados
depresivos, a que se manifiesten los síntomas de estrés, a un
envejecimiento precoz y, en última instancia, a la aceleración de los
procesos de enfermedad y muerte.
El
problema no sólo afecta a la esfera personal, sino también a la social,
con una consecuencia doblemente negativa: se crea una fuerza laboral
compuesta por personas insatisfechas, en absoluto orgullosas del propio
oficio, que con frecuencia pierden el tiempo soñando con los ojos
abiertos y deseando hacer cualquier otra cosa.
La falta de autoestima es, de hecho, la principal causa de la mayor parte de los problemas que afligen el mundo.
Una
elevada autoestima equivale a saber quiénes somos verdaderamente y lo
que realmente es importante en nuestras vidas. Sabiendo esto, es posible
gestionar la economía y los asuntos personales sin dejarse llevar por
la alternancia de las propias emociones, siendo conscientes de que la
propia identidad permanece constante mientras que las condiciones
financieras pueden sufrir altos y bajos." (Silvia Canevaro.- Rebirthing:
el poder curativo de la respiración consciente.- Ediciones Tikal)
"Este
conocimiento de ti mismo te permite sentirte tranquilo y concentrado,
acumular menos estrés, tomar decisiones basadas en tu relación con el
espíritu en vez de basarse en el miedo y la incertidumbre. Las
decisiones fundamentadas en una concienciación espiritual no sólo
tienden a generar mayores éxitos, sino que contribuyen también a la
evolución de nuestro planeta. [...] Concluyendo, si se goza de una
autoestima elevada, también se tiene el control de la propia riqueza
interior, que no es algo que se pueda perder con una caída de la bolsa."
(Bob Mandel).
La
conclusión de Mandel es que cada persona tiene un objetivo en esta
vida, y al mismo tiempo tiene en sí misma los recursos y el talento
necesarios para llevarlo a cabo. Cuando las personas identifican su meta
y se dedican con todas sus fuerzas a alcanzarla, entonces se sienten
felices y realizados, contribuyendo de esta manera a mejorar la vida en
nuestro planeta. Cada cuál necesita descubrir cuál es su propia misión
en la vida y cumplirla.